La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, calificó como “muy lamentable” y “profundamente preocupante” el hecho de que dos funcionarias del municipio de Guadalupe y Calvo realizaran disparos al aire durante las celebraciones de Año Nuevo. La mandataria estatal advirtió que esta conducta no solo es irresponsable, sino que fomenta la inseguridad en una región marcada por la violencia.
Campos subrayó que el caso resulta más grave al tratarse de servidoras públicas que deberían ser ejemplo de legalidad y responsabilidad social. “Esto no es una broma, esto no es un juego, esto no es ‘vamos a divertirnos’ y a tirar juegos pirotécnicos; son balas, son armas de verdad”, expresó, al tiempo que señaló que las imágenes difundidas en redes sociales muestran a las funcionarias disparando con pistolas y rifles.
La gobernadora enfatizó que el comportamiento no puede justificarse como una simple celebración y aseguró que el hecho ya fue conocido por el Gobierno Federal. “Estamos luchando contra la inseguridad pública y las funcionarias son las primeras en fomentarla”, sostuvo.
Campos también cuestionó la falta de compromiso de la alcaldesa de Guadalupe y Calvo, quien no ha firmado el comodato para instalar un subcentro Centinela en el municipio, infraestructura clave para reforzar la vigilancia en la región. “Es incongruente que no se firme el comodato y, al mismo tiempo, se vean imágenes desgarradoras de funcionarias disparando al aire”, señaló.
Finalmente, la mandataria reiteró que su gobierno mantiene el compromiso de combatir la inseguridad en coordinación con autoridades federales y municipales, pero advirtió que esa cooperación debe estar acompañada de responsabilidad y respeto a la ley por parte de todos los servidores públicos.

